Pedreguer, 02 de octubre de 2026

EL ÓRGANO DE PEDREGUER CUMPLE 30 AÑOS: UN LEGADO CONCEBIDO PARA PERDURAR DURANTE SIGLOS

La Fundación Rolser-Server i Pérez y el Ajuntament de Pedreguer conmemoran el aniversario con una exposición retrospectiva que recupera la historia de un proyecto nacido para devolver al municipio parte de su patrimonio y tradición musical

Hay proyectos que se conciben pensando en el presente y otros que nacen con voluntad de trascenderlo. Hace treinta años, Pedreguer asumió el reto de crear un órgano que no fuera únicamente un instrumento musical, sino también una obra de arte y un legado cultural capaz de acompañar al municipio durante generaciones.

Tres décadas después, la Fundación Rolser-Server i Pérez y el Ajuntament de Pedreguer conmemoran aquella iniciativa con una exposición retrospectiva dedicada al 30 aniversario del Órgano de Pedreguer. La muestra, inaugurada el viernes 2 de octubre en la Casa Municipal de Cultura, recorre la historia y el legado de este singular instrumento y podrá visitarse hasta el 8 de noviembre de 2026.

La exposición permite además acercarse al proceso que dio origen al instrumento, desde su concepción y construcción hasta su papel en la recuperación y difusión de la cultura organística en Pedreguer, poniendo en valor a las personas, el conocimiento y la voluntad colectiva que participaron en un proyecto de esta envergadura.

La historia del órgano está estrechamente ligada a la de la Fundación Rolser-Server i Pérez. La iniciativa surgió de la familia Server Pérez, que decidió impulsar la construcción de un nuevo órgano para la iglesia de la Santa Creu de Pedreguer. De hecho, la Fundación, constituida en 1994, nació con el propósito de promover actividades culturales en Pedreguer, especialmente vinculadas a ámbitos como la música y el arte.

El proyecto fue encargado al prestigioso maestro organero Gerhard Grenzing, mientras que el diseño de su fachada correspondió al arquitecto Simon Platt. El reto iba mucho más allá de construir un instrumento: se buscaba crear una pieza musical y litúrgica plenamente integrada en la arquitectura de la iglesia y capaz de contribuir a recuperar una tradición organística de siglos.

«El órgano representa muy bien la razón de ser de la Fundación: devolver a Pedreguer parte de lo que somos y contribuir a que la cultura permanezca y pase de una generación a otra. Hace treinta años se tomó una decisión pensando no solo en aquel momento, sino en el futuro. Hoy tenemos la responsabilidad de seguir cuidando ese legado para que continúe vivo durante muchos años más», señala Paquibel Server, presidenta de la Fundación Rolser-Server Pérez.

1.500 tubos, nueve toneladas y 6.000 horas de trabajo

La magnitud del proyecto también se refleja en sus cifras. El órgano de Pedreguer está formado por 1.500 tubos de madera y estaño, cuenta con 24 juegos o registros, dos teclados manuales y uno de pedal y alcanza un peso aproximado de nueve toneladas. Su construcción requirió alrededor de 6.000 horas de trabajo.

Cada uno de sus tubos fue calculado y preparado teniendo en cuenta las condiciones acústicas de la iglesia de la Santa Creu. Su ubicación y diseño tampoco fueron casuales: tras diferentes pruebas acústicas se optó por integrarlo como un auténtico “órgano-retablo”, haciendo de la arquitectura, la mecánica, el viento y el sonido partes de una misma obra.

El resultado combina técnicas organísticas centroeuropeas e ibéricas y recoge también elementos vinculados a la tradición valenciana. Una concepción que buscaba que el instrumento tuviera identidad propia y dialogara tanto con el espacio que lo acoge como con el territorio al que pertenece.

El legado del órgano no se limita al propio instrumento. A su alrededor nació en 1997 el primer ciclo de Concerts de la Tardor, concebido para recuperar el ambiente musical que históricamente habían generado los órganos y acercar a Pedreguer intérpretes y repertorios de alto nivel.

Desde entonces, el órgano se ha convertido en el eje de una actividad musical continuada y en un elemento singular del patrimonio cultural de Pedreguer.

«Celebrar estos treinta años es también reconocer lo que el órgano ha aportado a Pedreguer. Es patrimonio, pero es un patrimonio vivo: ha generado música, actividad cultural y oportunidades para encontrarnos alrededor de la cultura. La colaboración entre la Fundación, el Ayuntamiento y todas las personas que han contribuido a mantener este proyecto demuestra lo que puede conseguir un municipio cuando protege y activa su patrimonio», destaca el alcalde de Pedreguer Sergi Ferrús Peris.

Treinta años después, la misma responsabilidad.

La filosofía que acompañó la construcción del órgano partía de una idea especialmente ambiciosa: la creación de un órgano es un hecho único e irrepetible y, precisamente porque está llamado a perdurar durante siglos, existe la responsabilidad de cuidarlo y mantenerlo en perfecto estado.

Ese planteamiento adquiere una nueva dimensión en su 30 aniversario. La exposición no solo mira hacia el momento en el que se hizo realidad el proyecto, sino que invita a entender el órgano como un patrimonio recibido que debe conservarse y transmitirse.

«Cumplir treinta años no significa mirar únicamente hacia atrás. Significa comprobar que aquella apuesta tuvo continuidad y preguntarnos qué debemos hacer para que dentro de otros treinta, cincuenta o cien años el órgano siga formando parte de Pedreguer. Ese es probablemente el mejor homenaje que podemos hacer a quienes participaron en su creación», añade Paquibel Server.

Exposición: del 2 de octubre al 8 de noviembre de 2026

 

Para ampliar información:
Responsable de comunicación / Rosana Alcayde
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